El Instituto de Procesos Sostenibles de la Universidad de Valladolid (ISP-UVa) se refuerza con la incorporación de un equipo de investigadores punteros en ingeniería de biopolímeros y procesos de valorización de matrices vegetales, con una sólida trayectoria internacional y liderazgo científico. Las nuevas incorporaciones aportan al ISP-UVa capacidades únicas en técnicas ómicas, principios de física de la materia condensada y modelos de digestión humana avanzados para el entendimiento y diseño de moléculas, biomateriales, alimentos y envases innovadores, funcionales, saludables y sostenibles, mejorando la eficiencia en el uso de la biomasa, reduciendo el desperdicio y sustituyendo materiales fósiles, en línea con el objetivo del Instituto de promover un modelo industrial más sostenible, respetuoso con la naturaleza y resiliente frente a los retos del cambio climático y la disponibilidad de los recursos.
Las nuevas incorporaciones incluyen a los investigadores consolidados Mario Martínez Martínez, Manuel Gómez Pallarés, Laura Román Rivas y Cristina Andrés Iglesias, procedentes del grupo de investigación InnograinLab y del Departamento de Ingeniería Agrícola y Forestal (Área de Tecnología de Alimentos) de la Escuela Técnica Superior de Ingenierías Agrarias de la Universidad de Valladolid. Junto a ellos, se incorpora un equipo de investigadores postdoctorales y predoctorales, que refuerzan la masa crítica del Instituto en materiales biobasados y procesos de valorización sostenible, creando un puente natural con las Unidades de Investigación ya existentes en el ISP-UVa como MATERIALS y ENVIROENG, fortaleciendo líneas de investigación existentes en el diseño de materiales y la valorización de subproductos agroalimentarios, y ofreciendo nuevas oportunidades para el desarrollo de nuevas líneas de investigación interdisciplinares.
La incorporación de estos investigadores con trayectorias de excelencia y amplia experiencia en proyectos competitivos internacionales fortalecerá además la capacidad del Instituto para captar financiación europea e internacional, impulsar colaboraciones internacionales y generar ciencia de alto impacto científico, social y económico, mediante resultados transferibles a sectores estratégicos como el agroalimentario, farmacéutico, y la industria manufacturera.
